En 2025, el Institut français de Madrid celebra un aniversario excepcional: los 120 años del edificio histórico de la calle Marqués de la Ensenada, un lugar que con el paso del tiempo se ha convertido en un verdadero símbolo del diálogo cultural entre Francia y España. Más allá de sus muros, celebramos 120 años de enseñanza, investigación, encuentros, creación artística y amistad entre nuestros dos países.
Los orígenes: un proyecto visionario (1884–1910)
La historia comienza a finales del siglo XIX. En 1884, la Sociedad Francesa de Beneficencia (Société Française de Bienfaisance, SFB) crea una comisión de enseñanza, que abre posteriormente un primer colegio destinado a la comunidad francesa de Madrid.
Tras su expropiación por la apertura de la Gran Vía, la SFB decide construir un nuevo centro educativo.
En abril de 1905, adquiere un terreno idealmente situado en el n.º 12 de la calle Marqués de la Ensenada, entonces propiedad de los Marqueses de Linares. Los arquitectos André Galland y Daniel Zavala son los encargados de diseñar el nuevo edificio.
Las obras comienzan en marzo de 1910, y el 9 de octubre de ese mismo año, el colegio se inaugura oficialmente.
Es este edificio (el corazón histórico del actual Institut français de Madrid) el que celebramos hoy.
De colegio a liceo, y más tarde a Institut français: un espacio en constante transformación
El colegio se convierte en Liceo Francés en 1919. Sin embargo, pronto queda pequeño, incluso tras la construcción de un segundo edificio en el n.º 8.
En 1969, el Liceo se traslada a nuevas instalaciones y, en 1970, es el Institut français el que se instala en estos edificios, transformando las antiguas aulas del colegio en espacios dedicados a la enseñanza del francés como lengua extranjera.
Pero el Instituto había nacido con una ambición que iba más allá de la enseñanza. Desde julio de 1909, un acuerdo firmado entre las universidades de Burdeos y Toulouse, con el apoyo del gobierno francés, establece el proyecto de crear un centro cultural y universitario franco-español que reuniera investigación, formación, difusión artística y diálogo intelectual.
El edificio: un continente al servicio de un contenido cultural
Lo que celebramos hoy no es solo la historia de un edificio centenario, sino la vitalidad de un lugar que, durante 120 años, ha sido continente y contenido, contenedor y motor de vida cultural.
El Institut français de Madrid es hoy:
- 35 aulas, donde más de 47 profesores imparten cursos de francés a casi 2000 estudiantes cada año;
- una mediateca con más de 40 000 documentos: libros, películas, revistas y recursos digitales;
- una sala de exposiciones que acoge propuestas artísticas a lo largo de todo el año;
- un teatro donde conviven el cine, las artes escénicas, la ciencia, la literatura y los grandes debates;
- una cafetería con patio, espacio de encuentro y convivencia.
Y sobre todo, más de 200 eventos anuales: teatro, música, danza, cine, conferencias, coloquios, exposiciones de pintura, escultura o fotografía… Una actividad incesante que convierte al Instituto en un actor imprescindible de la vida cultural madrileña.
Una comunidad comprometida
Detrás de esta intensa actividad se encuentra un equipo apasionado:
Docentes, profesionales administrativos y técnicos, agentes del Ministerio francés de Asuntos Exteriores, además de numerosos artistas, investigadores, colaboradores y amigos del Instituto.
Y, por encima de todo, nuestros alumnos y nuestro público, que dan vida a estos espacios y hacen del Instituto un lugar de encuentro único.
120 años siendo un puente entre España y Francia
Desde 1905, generaciones de españoles han pasado por la calle Marqués de la Ensenada. Todos han encontrado aquí un espacio de aprendizaje, descubrimiento y creación.
Hoy el Institut français de Madrid sigue fiel a la voluntad de sus fundadores: ser un puente, un espacio cultural abierto y participativo, donde artistas, intelectuales y públicos de ambos países se encuentran y dialogan.
En este aniversario tan especial, rendimos homenaje a todos los que, con su trabajo y dedicación, han hecho posible que el Institut français de Madrid siga siendo un lugar vivo, reconocido y querido.
Y expresamos un agradecimiento particular a todos los amantes de la lengua francesa: sin vosotros, el Institut français de Madrid no sería lo que es.


