Entrevista con Abel Chéret con motivo de la reedición de su EP "Amour ultra chelou"

¡Hola Abel! Hoy ha salido la reedición de tu EP “Amour ultra chelou” con tres canciones nuevas y un remix. ¿Cómo te sientes?

Es un poco especial porque al ser la salida de un EP, se está bastante pendiente de lo que se dice. Es muy estimulante. Es muy excitante. Y al mismo tiempo, en estos tiempos, no podemos montar fiesta…Normalmente, cuando sacamos un disco, organizamos una fiesta con todo el equipo para cerebrarlo, incluso hacemos un mini concierto de lanzamiento. Y con todo esto, a la fuerza, nos quedamos un poco privados, es frustrante. Pero aún así hay cosas chulas que se ponen en marcha entorno al EP, la gente comparte de forma interesante y sienta bien, a pesar de la situación.

Para empezar, podrías presentarte al público español, decirnos lo que te impulsó en el mundo de la música para producir discos, hacer conciertos…

De pequeño, ya tenía siempre música en los oídos. Mi padre escuchaba mucha música: rock, música folk, jazz, música clásica. Mis padres tocaban un poquito la guitarra pero no eran músicos del todo, no tenían una teoría musical firme…yo empecé cuando tenía 15/16 años. En el Instituto, tenía un grupo de amigos, hacíamos rock, ska-punk, este tipo de rock con metal. Empecé escribiendo los textos para el grupo y acabe siendo el cantante, duró unos años. Poco a poco me fui emancipando del grupo y monté mi proyecto solo, más intimista, más “canción”. Escribí canciones entonces más personales, más trabajadas, más dulces. Y mi música fue también evolucionando: del canto con guitarra al canto con guitarra y batería. Y desde hace dos o tres año llevo haciendo música más electrónica. Empecé a hacer música con mi ordenador y así fue cómo nació este EP “Amour ultra chelou”.

Fue un recorrido pasito a pasito, ya que publicaste un primer EP en el 2012, luego un segundo en el 2014 y “Amour ultra chelou” que salió en el 2019. Te tomas tu tiempo, ¿es un aprendizaje, poco a poco?

Tardé en encontrarme musicalmente hablando. En la escritura, me parece que tuve una cierta continuidad escribiendo mis textos. Por lo contrario, en la parte musical tardé más. Porque no fui a una escuela de música clásica o de Jazz, así que tengo que encontrarme legítimo conmigo mismo y no solo conmigo sino también con los demás. He tardado en aceptarme como músico y en asumir un estilo, en perfeccionar mi música y agudizar mis gustos. Con « Amour ultra chelou » he sentido que hacía emerger algo nuevo y diría que en estas canciones, me he encontrado.

De hecho, se percibe bien, se nota una cierta libertad en este disco con canciones de doble sentido y una temática saliente: la sexualidad. Desde los años 50, pocos artistas masculinos han hablado sin tabúes de sexo…pensamos en Gainsboug, por supuesto… ¡pero luego llegamos directamente a ti con « Amour ultra chelou »! ¿Cómo te vino eso de evocar directamente y abiertamente el sexo en tu letra?

Pienso que sí, es un tema que se expone en la pop pero tal vez sea de forma más cruda o, al contrario más cándida, sin profundizar. El sexo es visto a veces como un juego sin interés, despojado de sentimientos, pero para mi, el sexo, es primero amor. Estaba muy enamorado cuando escribí este EP, y por eso la letra más sincera era la que hablaba de amor, de sexualidad y de sensualidad. Estaba enamorado apasionadamente. Gracias a ello, surgió esta temática. Lo que escribía sobre otros temas no era tan profundo, porque quedaba más intelectualizado. O sea que « Amour ultra chelou » nació en un momento de mi vida en el cual el amor ardía dentro de mi. Por eso es por lo que he escrito sobre esto.

¿Y los ritmos tropicales en las canciones del disco se deben también al calor del amor que quisiste convertir en música?

Es verdad que este tipo de sonoridad casa bien con el tema amoroso, con la sensualidad. También pasa que a veces trato de temas más oscuros y solaparlos con música más tambaleante, con más ritmo, le da al texto un aspecto menos deprimente, lo suaviza. La música permite colocarse en otro plano frente al texto, me parece algo interesante cuando uno escribe y canta a la vez.

En la reedición de « Amour ultra chelou », hay un remix de Ricky Hollywood que es también cantante de pop. Desde los años 2010 existe un renuevo de la pop francesa ligera pero “inteligente”, indie, desaparecido durante los años 2000. Y tengo la impresión de que tú y Ricky Hollywood formáis parte de esta nueva forma de pop actual. ¿Por eso, por esa afinidad musical, le has pedido a Ricky Hollywood que haga el remix de “Irma”?

Llevo ya algunos años escuchando la música de Ricky Hollywood. Mi manager, Charlotte Picas, que lo conoce muy bien me permitió entrar en contacto con él. Me alegré un montón que aceptara este remix porque es una persona que aprecio mucho y que admiro.

En cuanto a la familia pop, es cierto que ha habido muchos proyectos así, bastante pop y a la vez bastante profundos en la escritura de la letra. Sí, me siento pertenecer un poco a esta familia. En realidad tengo la sensación de estar entre dos cosas: tengo un lado pop melódico y por otro lado, con la escritura, tengo un aspecto más clásico de la canción, más tradicional. Pienso que mi voz se presta más a la canción en el habla, o mejor dicho el habla-cantado en mi caso que en la canción cantada con líneas melódicas y sostenidas. Me parece que estoy entre dos familia.

En el aspecto visual, se nota un gran trabajo tanto en la portada de EP como en los videoclips. ¿Es importante, para ti, la imagen como complemento de tu música?

Empecé a tomar consciencia de ello bastante tarde. Desde « Amour ultra chelou » tome consciencia de la importancia que tenía y ví que había que desarrollarlo. Y me empezó a gustar.

Cuando se me ocurrió la idea de la portada, busqué a alguien con quien trabajar. Es Marie-Pierre Durand quien ha hecho la foto y el diseño. Lo hablamos mucho antes, le di algunas pautas o ideas pero también tuvo bastante libertad. El resultado me encanta, estoy muy satisfecho. A partir de este momento, con una música y un visual a mi gusto, pude defenderlos y lanzarme a tope.

Hubo un verdadero encuentro con Rosalie Charrier para el videoclip « L’amour saignant ». Conocía ya su primer videoclip quise confiar en ella. Me gustaba su sensibilidad. Debatimos algunas ideas del videoclip pero la deje totalmente libre con su equipo para que lo realizara. Intercambiamos sobre el guión, algunas cosas me gustaban, otras no tanto….pero todo iba viento en popa porque había una convergencia de base. Realmente interesante.

Hay otros videoclips antes de « L’amour saignant », he dejado la mano a Simon Dronet para « Calor humedo ». Es diseñador grafico, hace mini series para Arte y tiene un humor bastante tajante que me gusta un montón y me pareció chulo trabajar con él. El resultado es magnífico.

Para « Western Eros », me topé con los dos cineastas Merick & Gohu, les gustó el proyecto del videoclip y me propusieron ir a la isla de Ré. Tiene gracia porque tenía previsto ir allí un mes más tarde… así pues hubo una coincidencia. Una casualidad increíble… Rodamos en la isla de Ré con la actriz Margaux Billard, ¡fue genial aunque pasamos frío en el agua!

¿En qué temporada fue?

En septiembre creo. Y aunque no hiciera tanto frío, en el agua tanto tiempo, nos congelábamos.

Antes hablábamos de la escena pop actual. Te propongo una vuelta atrás en el tiempo. Durante el confinamiento, hiciste una versión de « Pourvu qu’elles soient douces » (1988) de Mylène Farmer para el webzine Faces Zine. Y antes decías que tu padre escuchaba mucha música en casa. ¿Cuáles son los artistas con los que has crecido y que tal vez han influido en ti?

Mi madre cantaba un poco, escuchaba poca música y estaba más en la práctica musical, el canto, el coro. En contrapartida, mi padre escuchaba muchísima. Del estilo Bob Dylan, grupos como Metallica…e incluso grupos punkis; ¡me hizo descubrir los Clash! Escuchaba también mucho Jazz, música clásica pero música francesa, poca.

Sin embargo hubo un disco de canciones en francés que me marcó mucho de pequeño. Es « Sacré géranium » de Dick Annegarn. Es un disco antiguo, es su primer álbum. Y sobre todo una canción que se llamaba « Bébé éléphant ». Esta canción se me quedó muy marcada. Forma parte de mi, creo, en lo que escribo siempre hay un poco de ella, es raro…

Es verdad que la escritura de Dick Annegarn es también muy particular.

Sí, en su letra hay una cierta inocencia y al mismo tiempo tiene sentido, hay buenas percepciones y las melodías son magníficas. Con la guitarra tiene una técnica increíble.

Tu EP « Amour ultra chelou » se publicó en Active records…

La primera versión « Amour ultra chelou » fue distribuida por Active Records pero no fue producida por ellos. Sigo en autoproducción. Es decir que yo produzco la música y mis videoclips.

La reedición es distribuida por Modulor.

¡Muy bien! Justamente, ya que te autoproduces, me gustaría conocer tu relación con los pequeños sellos discográficos o con los Majors. ¿Ves la autoproducción como un primer paso hacia la firma con un sello independiente? O a lo mejor ¿te gustaría más trabajar con un sello grande? O a lo mejor quieres seguir así, en autoproducción. ¿Cómo percibes la industria discográfica?

Hasta ahora he funcionado siempre en autoproducción y no he tenido otra opción. Para mi, mientras la gente esté a la escucha y no haya impedimentos estéticos o artísticos, no me importa demasiado que sea un sello independiente o Major. Lo importante es trabajar con personas que me gustan, que tienen humanidad en su trabajo. Hay gente perfecta, simpática y profesionales en ambos sectores. Y también gente menos grata en ambos lados. Así pues es más cuestión de personas y no tanto de etiquetas.

Al inicio de nuestra entrevista, me hablabas de confinamiento, de este periodo raro y especialmente en Francia donde estáis viviendo ahora mismo un segundo confinamiento. Como artista, ¿cómo has llenado tu tiempo? ¿Has creado o por el contrario has dejado pasar el tiempo? He visto que habías podido hacer hace poco una residencia artística… ¿Cómo fue?

En el primer confinamiento lo viví desde la inocencia. Era una situación dramática pero al mismo tiempo una experiencia para vivirla. Era también una oportunidad para escribir y no tenemos este tiempo de normal porque cuando se hace música, son muchas otras cosas y a veces no está este tiempo para crear. Entonces en el primer confinamiento escribí mucho, unas diez canciones. Y después, al poder salir, volvimos a la vida de siempre, hicimos algunos conciertos en verano.

Y a la llegada del segundo confinamiento, fue algo más complicado porque había una vuelta atrás e íbamos a estar de nuevo encerrados. Pensé que iba a ser duro. Por suerte, pocos días después, Zamora, que organiza mis giras, me propuso residencia en La Bouche d’Air, en Nantes. Una gran alegría: pude trabajar mis canciones en el escenario con un equipo de ensueño. Fue genial y ¡una gran bocanada de aire¡

Y cuando termine el confinamiento, ¿tienes previsto una gira, algunos conciertos, o, como algunos prefieres lanzarte a un proyecto nuevo?

Tengo previsto una gira de conciertos…pero queda algún hueco antes de reanudarlo todo. No es una mega gira porque no pudimos prepararla en toda regla. Pero hay fechas: el 9 de enero en Vendée, otra el 29 de enero en Dardily cerca de Lyon, el 9 de marzo en La Bouche d’Air en Nantes…Tengo también 5 fechas con Chant’Appart, un festival de Vendée. ¡Sí, algo de movimiento hay!

Esperamos recibirte un día en España. Y por cierto, en tu EP tienes una canción que se llama “Calor humedo” en la que cantas un poco en español…

¡Es mucho decir! Porque no he estudiado nunca español en el colegio ni en el instituto. Daba alemán.

En realidad me fui con 2 amigos a Cuba en abril, justo antes de escribir mi EP. Me enamoré de la sonoridad del idioma. Y de Cuba también, de hecho… ¡y de los cubanos! Al regresar a Francia, me puse a componer con la guitarra algunos acordes y le metí algo de voz, un bla bla bla para la melodía. Y este bla bla bla se parecía mucho a algo en español ¡aunque no sé hablar nada español prácticamente! Así que chapurreé algunas palabras con la ayuda de Google trad, buscando rimas…Luego le pregunté a una amiga cuya madre es española si sonaba bien y me dijo que tenía sentido y que también era poético. ¡Me sentí muy bien! Bueno, mi pronunciación no es perfecta, lejos de ello, se oye mi acento pero las palabras son sinceras porque trata de algo que me toca, tiene sentido. Habla de Cuba, de mi experiencia con mis propias palabras en español. Y si es sincero, ¡creo que funciona!

¡Qué emocionante! Y sin irte hasta Cuba para practicar el idioma, con la magia de Internet, estás en directo desde Valencia, ¿conoces un poco España?

Tengo una relación especial con España y con el español. La madre de mi ahijada, Élie, es de origen española. Habla francés y español. Estuve en Galicia con ellos y hablan gallego, español no. También he estado en Madrid. Y me encanta España y la cultura española. ¡Me encanta el idioma!

¿Hay artistas españoles que te gustan o que escuchas?

De adolescente, durante mi etapa ska-punk, escuchaba Ska-P a toda pastilla.

También hay un grupo, no es español pero es argentino y me gusta mucho, se llama Femina. Son tres chicas. Me puse en contacto con ellas para una eventual colaboración. No está hecho aún y no sé si se hará. Pero en todo caso me gusta mucho lo que hacen. Tienen una fuerza increíble: mezclan música tradicional con rítmicas electrónicas e incluso con hip hop. Me parece genial, muy hermoso.

Estamos llegando al final de nuestra entrevista… Ahora después de España, volvamos a ti y al lugar donde estás. Como eres de Vendée, de los Sables d’Olonne precisamente, ¿qué nos puedes recomendar para nuestras futura visita turística (un bar, un restaurante, un paraje….)?

Si venís a los Sables d’Olonne, está el Remblai de los Sables d’Olonne. Es un paseo marítimo con una playa grande. Es imprescindible verlo. También está el puerto con sus barecitos. Tiene mucha vida.

Pero lo que más me gusta es la costa salvaje de los Sables d’Olonnee. Antes pertenecía a otro ayuntamiento pero ahora es de los Sables d’Olonne. Y esta costa, está la playa de Sauveterre. Es una playa salvaje (ahora vigilada) con un bosque y dunas. Es la playa de mi infancia, a la que me gusta venir.

¡Qué llegue el verano para ir! Bueno, hemos terminado. Recuerdo que tu EP « Amour ultra chelou » acaba de publicarse de nuevo con canciones exclusivas, se puede escuchar en las plataformas de streaming ¡y en la Fonoteca francesa del Instituto francés de Valencia! Esperamos tenerte pronto aquí en España para aplaudirte. Gracias a ti y gracias a Jérémie por aceptar participar a este primer “Bla bla bla musical de la Fonoteca francesa”. Te dejo paso para la última palabra…

Gracias a vosotros que me habéis escuchado. Tengo realmente muchas ganas de ir a España para tocar, espero que podamos pronto. Estamos en ello con Zamora, mi promotora.

¡Espero que nos podamos ver pronto!

Entrevista realizada el 4 de diciembre del 2020por Bruno L. Garcia para la Fonoteca francesa. Traducción a cargo de Sandrine Serre.

El EP de Abel Chéret « Amour ultra chelou » está disponible en todas las plataformas de streaming.

© fotos: Aurélie Lamachère y Marie-Pierre Durand

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La Fonoteca francesa

Le bla-bla-bla musical. Épisode 1: Abel Chéret

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