Ciudad sostenible y ciudadanía Movimiento / Profundidad

Martes 11/11. 20h. Auditorio

 Conferencia a cargo de Jean Mas. En francés con interpretación simultánea

 
Si abordamos hoy de nuevo el tema del espacio de la arquitectura y de su estructura, es a partir de la
propuesta de un espacio simbólico en la profundidad de todo proyecto, y del deseo de movimiento inscrito
en una profundidad necesariamente "luminosa".

Esto nos acerca a la fenomenología, el cuerpo en el espacio y el cuerpo en movimiento. Sin movimiento,
sin cuerpo, no hay pensamiento espacial, incluso conscientes de la paradoja de un pensamiento que no nace en un espacio, el lugar donde piensa nuestro cuerpo no podría propiamente llamarse espacio.

Ahí está la dificultad, en la consciencia de uno mismo, de los fenómenos, de aquello que somos capaces de percibir con antelación, en la consciencia del desplazamiento y de los impulsos de desplazamiento, presentes en su "amplitud envolvente" y en la profundidad de los espacios del proyecto arquitectónico, que una imagen no puede traducir pero que solo la luz puede revelar, y trascender.

La consciencia de sí mismo es aquí para el arquitecto un concepto esencial: se trata de la consciencia de fenómenos proyectuales a la vez de orden reflexivo y prospectivo que permiten suscitar, por una estructuración particular del proyecto, la emoción especifica que la arquitectura debe provocar.

Guillaume Apollinaire decía básicamente que "hay frases en un poema que no parecen haber sido creadas, sino formadas a partir de sí mismas ", lo que sin duda constituye una de las definiciones más acertadas de los resortes de la génesis de la emoción.Para todo arquitecto, la emoción que debemos buscar en el pensamiento organizado del proyecto, está aquí más cerca de una celebración (duradera, transmisible) que de una colisión (instantánea y pasajera).

La emoción nace de las resonancias inconscientes del brusco efecto de sentido que el proyecto genera en su experiencia cinética, respecto al modo como nosotros mismos estamos fabricados como presencia en el mundo; presencia que la arquitectura tiene por ambición de revelar, y de hacer armoniosa, en profundidad.

Jean Mas es arquitecto asociado en los Ateliers 234 en París.

 

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