El extraño color de las lágrimas de tu cuerpo (L’extrage couleur des larmes de ton corps), de Hélène Cattet y Bruno Forzani, Francia, 2012. 102’. v.o.s.e.

Jueves 05 de febrero de 2015, 20.00 h//Ciclo La Cinemateca estrena
Con la colaboración del Institut Français Séville

SINOPSIS

Dan Kristensen regresa de un viaje y se encuentra con su apartamento vacío. Su mujer ha desaparecido sin dejar rastro. Dan avisa a la policía pero las fuerzas del orden no parecen muy interesadas en el caso. Dan decide entonces ocuparse él mismo de su búsqueda. Interroga a los vecinos y comienza a inspeccionar su edificio hasta los lugares más recónditos. Pronto descubre un entorno tan incomprensible como inquietante. A medida que avanza su investigación, Dan parece perder la razón…

CRÍTICA

Después de Amer, un alucinado homenaje al cine policial, Hélène Cattet y Bruno Forzani repiten la experiencia con este filme de un manierismo febril ubicado en un decorado Art Nouveau. Al volver de un viaje, un hombre de negocios descubre que su mujer ha desaparecido y constata extraños fenómenos en su vecindario.
La película, que se mueve como un caleidoscopio, se asemeja a una investigación dentro de un laberinto mental y arquitectónico. Por ella desfilan todo tipo de arquetipos visuales y de artilugios: un ojo que mira a través de un agujero, la hoja de un cuchillo que se desliza hasta la punta de un seno, paredes que se mueven, sangre que brota… Un catálogo desenfrenado de fantasmas y fobias, donde el erotismo es macabro, el espanto superestilizado –  nos gustaron mucho las paredes que se ablandan a ojos vista. A veces resulta difícil de seguir – físicamente – debido a la velocidad extrema a la que desfilan los planos, a la banda de sonido que resulta casi agresiva, a las intrigas que parecen encastrarse unas en otras. A veces perdemos el hilo pero ese formalismo exacerbado no es gratuito. Esconde la historia de un hombre poseído, obsesionado, maníaco, que se incorpora literalmente a una casa embrujada.


Crítica de Jacques Morice en Télérama.


© Télérama

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