DOCUMENTAL" FERNAND LEGER AU FRONT, UN PEINTRE DANS LA GUERRE" DE PHILIPPE LANFRANCHI//2011//VOSE//52'

VIERNES 2 DE MAYO A LAS 19H00 EN EL CICUS (CALLE MADRE DE DIOS, 1 - 41004 SEVILLA) CON LA PRESENCIA DEL DIRECTOR QUE ESTARÁ DE GIRA EN ESPAÑA PARA PRESENTAR EL DOCUMENTAL QUE SE ENMARCA EN EL CENTENARIO DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL 14-18

PRESENTACIÓN Y DEBATE CON EL DIRECTOR

SINOPSIS

A través de las cartas que le escribe a su amigo Poughon, el documental reconstituye la Primera Guerra Mundial tal y como la vivió el pintor cubista, Fernand Léger, soldado en el cuerpo de ingenieros y más tarde camillero, durante cerca de cuatro años.

Enviado al frente cuando estaba convencido de que iría a la sección de camuflaje del Ejército, el pintor Fernand Léger vivirá en directo en el Frente y no en la retaguardia, entre 1914 y 1917, la experiencia dolorosa de la guerra. El 24 de octubre de 1916, participará con su compañía en la recuperación del Fuerte de Douaumont.

Mientras que el Cubismo, del que era uno de los pioneros, es utilizado por esta sección de camuflaje para engañar al enemigo, a la que se incorporarían casi todos los artistas de su generación, él, Léger, tenía los pies hundidos en el barro y caminaba sobre restos humanos.

 El pintor no terminará de aceptar del todo su destino pero su presencia en el terreno nos permite recabar un testimonio incomparable para comprender cuánto marcó la Gran Guerra los espíritus e influyó en los artistas.

Intenciones de la dirección

Esta película pone en escena a un hombre en la guerra 14-18, un artista que conoce la notoriedad desde los años de la Vanguardia de los Picasso, Delaunay, Braque, Zadkine, Apollinaire para, de la noche a la mañana, ser movilizado y caer de nuevo en el anonimato y encontrarse rodeado de zapadores, cavadores, artesanos de la madera y del hierro.  Será zapador encargado de trabajos de ingeniería y más tarde camillero en el frente de Argona a Verdún.

La guerra será para Fernand Léger una experiencia humana prodigiosa, una experiencia psicológica, social, visual, sensible, que relata en su correspondencia. “Es aquí –decía-, donde he aprendido todo, donde he comprendido todo, aquí donde he encontrado lo que sería mi pintura”.

Las cartas de Fernand Léger son el hilo conductor de la película. Como todos los soldados, escribe. Mucho. Todos los días. También dibuja. Estos testimonios nos permiten estar cerca de él, ver la guerra desde su punto de vista, en primera persona.

Sobre fondo de archivos, de imágenes rodadas en los lugares de combate y de dibujos, Léger, interpretado por Jacques Gamblin, cuenta su guerra de manera viva, sobrecogedora, abrupta. El espectador tiene la impresión de estar a su lado, en los bosques densos de Argona, o en la Planicie de Verdún, en medio de los cadáveres. La tensión de su relato va in crescendo. Empieza por descubrir a sus camaradas de infortunio. Él, el “burgués”, el artista, se encuentra en medio de la plebe.

A medida que nos vamos acercando a Verdún el horror crece. Allí, el caos devuelve al pintor al cubismo, a la abstracción total.

Ahora quiere irse. Absolutamente. Suplica a su amigo de infancia que busque el modo de cambiarlo de servicio. Acaban de crear la sección de camufladores ¿Por qué no él? Allí están todos los demás.

1916 transcurre sin que nada cambie. A lo mejor, allí, en la retaguardia, no quieren personalidades tan fuertes, como la de este talentoso y joven pintor. Léger encontrará la manera de salir. Gaseado. Y nunca más volverá al frente.

Esto es lo que Léger cuenta en sus cartas, con esa picardía minuciosa, ese lenguaje hablado tan particular.

Como contrapunto, las entrevistas que ofrece este documental amplían el punto de vista y dirigen nuestra mirada a lo que pasa en otra parte, lejos del Frente. Primero en París donde el mercado del arte no se ha detenido con la guerra: los cubistas están de moda. Léger está furioso por no estar ahí. Durante sus permisos, consigue vender algunos cuadros. Y después en la retaguardia, precisamente, allí dónde tanto quería ir Léger, a la sección de camuflaje. Excepto Braque, los principales cubistas de la época están ahí. Todos salvo Léger. ¿Por qué? Lejos del frente, estos hombres que exhiben con orgullo un camaleón en sus chaquetas son ahora maestros en el arte de la disimulación, del trampantojo, del camuflaje. Dicen que les debemos esta invención que revolucionó la guerra y que llegará hasta el Pop Art. La experiencia de Léger fue la del barro, la de las ratas, la de la obscenidad de la guerra.

Lo transformará como hombre y como artista.

El film integra las huellas de esta guerra filmadas hoy en día, en los lugares que Léger recorrió durante esos tres años que pasó en el Frente. Archivos militares atestiguan de la vida durante el conflicto, cuyos dibujos Léger bosquejaba en formato postal y que son otra fuente, más conmovedora si cabe.

Participantes y testigos

Jacques GAMBLIN, actor. La voz y el cuerpo de Léger

Patrice ALEXANDRE, pintor y escultor, cuya obra vuelve de manera recurrente al tema de la Guerra de 14-18. Las cartas de Léger le inspiraron una puesta en escena con Jacques Gamblin.

Christian DEROUET, conservador honorario en el Centro Pompidou; a él le debemos la exhumación y la publicación de las Cartas de Léger así como la clasificación de los dibujos del periodo de guerra. Publicará además las Cartas à Léonce Rosenberg, su galerista tras su regreso del Frente, y otras cartas más íntimas dirigidas a una mujer que amó.

Brigitte HEDEL SAMSON, conservadora jefe de Patrimonio, Palacio Imperial de Compiègne.

François COCHET, historiador, que concibe la dimensión social como determinante para el hombre envuelto en un conflicto que le supera.

 

Imágenes y textos: DR - © Famille LEGER/ADAGP

MÁS INFORMACIÓN EN: MINISTÈRE DE LA DÉFENSE

 

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