[GRANADA] EXPOSICIÓN "LLANTO POR LA MONJA GITANA" DE PASCAL MONTEIL

El Centro Federico García Lorca y el Institut Français de Sevilla tienen el placer de anunciar la exposición Llanto por la Monja Gitana del artista francés Pascal Monteil que tendrá lugar en el Centro Federico García Lorca del 1 de al 31 de julio de 2016.

EXPOSICIÓN

Pascal Monteil

 

Centro Federico García Lorca, plaza de la romanilla, s/n, 18001 Granada,

Martes a sábado, de 11 a 14h y de 18 a 21 h

Domingo, de 11 a 14 h

 

 

 

INAUGURACIÓN / Jueves 30 de junio – 12h00

 

 

 

 

 

 

 

Esta exposición surge de la residencia que el artista realizó en Andalucía en 2014 y en la que colaboró estrechamente con los alumnos de la facultad de Bellas Artes de la Universidad de Sevilla. De esta residencia en la que se nutre de imágenes e impresiones andaluzas ha surgido esta obra en homenaje a Federico García Lorca y a Manuel de Falla.

 

 

 

 

 

 

 

 

El trabajo de Pascal Monteil se centra habitualmente en las representaciones de las civilizaciones y en cómo instaurar entre ellas un diálogo para que puedan coexistir artísticamente. Ha sido además uno de los precursores en la utilización de las nuevas tecnologías en las artes gráficas en Francia, al mezclar en sus cuadros dibujos, pintura y fotografía. La exposición es un homenaje al espíritu andaluz, en el que convergen las tres religiones monoteístas (musulmana, judía y cristiana) y persigue inscribirse en el debate actual sobre el Mediterráneo así como potenciar el diálogo intercultural.La exposición representará una larga procesión de figuras que hacen el camino del exilio y se basa en la historia de la pintura española con referencias a Zurbarán, El Greco, Goya, etc… y a las figuras poéticas de Manuel de Falla y Lorca.

 

Pascal Monteil creció en el sur de Francia. “Formado con las preocupaciones y problemáticas del arte posmoderno en Occidente, me marché y residí en Oriente y Extremo Oriente durante varios años.”

“…Para ver el mundo desde otra perspectiva, recorrí las carreteras de Turquía, de Irán, India, Bangladesh, Tailandia, Japón, etc… Me establecí en Calcuta, en Bombay, en Chittagong, en Kioto o en Teherán para crear. Estudié con detenimiento los modos de representación como la pintura china, la estampa japonesa, las miniaturas persas e indias… Aprendí que el mundo que veía un pintor japonés o un miniaturista indio no era el mismo que el mundo que veía un pintor de Venecia en la misma época.”

 

 

 

 

 

Christian Lacroix conoció a Pascal Monteil hace 20 años. “Lo he visto emprender su camino iniciático. Empezó incrustando imágenes en imágenes, personajes un poco contorsionistas o naturistas, contando sus herméticas historias en lugares con perspectivas sutilmente falsificadas.  Ya entonces se trataba de una historia de costura y costureros, de suturas expresivas. Luego pasó, al mismo tiempo, por la miniatura y el fresco, especie de grabados o estampas iluminadas monumentalmente refinadas, sabios laberintos de arquitecturas y personajes definidos con la máxima precisión. Siguiendo aquí con una historia de bordados.

Y hoy estoy asombrado, estupefacto, al descubrir esta nueva estación en su camino, su tapiz y sus peleles, una artesanía enérgica, con músculo, casi marcial, que no tiene nada de las labores de las damas. Un tapiz que se afirma como una Pintura. Dónde el lienzo es una sábana de lino, una sábana de abuela, dónde los pinceles están acerados y afilados ya que son las agujas, y el color derramado directamente del tubo, en filamentos de lana brutos, es el hilo, en gamas expresionistas. “Es puro Brut” con una ligera fragancia de candor, pero desprovista de ingenuidad.

Tapiz « penelopeano ». Pues sospechamos a fin de cuentas que sin fin, en su punto álgido o siempre recomenzado.

Caleidoscopio de imágenes de intensa poesía. Escritura automática: por medio de esta « tecla », de una « pata » única, Pascal Monteil traduce a Lorca. Y se hace su intérprete, el heredero, de toda la Pintura, de la noche de los tiempos a nuestros días. Gracias a una ciencia innata del bordado y la costura: gracias al hilo que se ha hecho poco a poco gouache, acuarela, veladura, óleo espeso, carbón de madera, escarificando el lienzo, y haciendo surgir día tras día, mes tras mes, durante tres años, esta Procesión. Una Ascensión de hecho.”

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