Ibon Areso
Huelgas de Bilbao
Transformaciones urbanísticas
El proyecto de rehabilitación de Zorrotzaurre por Zaha Hadid.
ENCUENTRO ENTRE IBON ARESO Y 40 ESTUDIANTES DE LILLE SOBRE BILBAO Y SU POLITICA URBANISTICA

Cuarenta estudiantes de la facultad de geografía y de urbanismo de Lille han organizado un viaje a Bilbao para analizar las políticas urbanísticas y sus repercusiones en el País Vasco. Una conferencia del Señor Ibon Areso, arquitecto, primer teniente de alcalde de Bilbao y uno de los artesanos de la transformación de la ciudad, fue organizada en el Institut Français de Bilbao el jueves 7 de abril.

 

Ibon Areso,  antiguo director del Plan General de Ordenación urbana,  explicó el “por qué” y el “cómo” de la transformación urbanística y sus repercusiones sobre los ámbitos sociales, económicos y medioambientales de la ciudad. Hizo aprovechar su experiencia y su saber sobre las políticas urbanísticas aplicadas estos 20 últimos años en Bilbao a los estudiantes.

 

Desde la revolución industrial (final del siglo XIX)
hasta la crisis industrial de los años 1980.

Ibon Areso punteó los daños en el medioambiente causados por las actividades industriales en Bilbao. En esta época, los indicadores alcanzaron un nivel récord de contaminación de la ría, lo que implicó la destrucción de toda su fauna y su flora.

 

Después de la crisis de la industria, al final de los años 1970, Bilbao entró en una crisis económica y social (a la que se añadía ya una crisis del medioambiental). Los años 1980 fueron los de la pobreza, del paro, de las huelgas.

 

La ciudad, que no podía ignorar su decadencia, tuvo que elegir entre “cambiar” o “morir”.

 

Presente de Bilbao

Bilbao suele ser  considerada como un ejemplo de rehabilitación urbanística   en Europa y en el mundo a pesar de una topología muy difícil que implica un problema recurrente de falta de espacio constructible.

 

Frente al desarrollo del sector terciario, los dirigentes decidieron desarrollar la industria turística. Para demarcarse de las otras ciudades turísticas europeas y atraer al máximo número de turistas, apostaron en la transformación de Bilbao como ciudad de cultura. Así, las líneas principales de la política urbanista fueron creadas.

Al principio de los años 1990, una nueva dinámica urbanística, articulada alrededor de la ría fue decidida por los responsables políticos de Bilbao. La construcción del Guggenheim, en 1991 es el símbolo principal del renacimiento del Nervión. Para permitir que la ciudad fuese “soportable” para sus habitantes, empezaron la rehabilitación de la ría y de los muelles. Invertir centenas de millones de euros parecía muy arriesgado por la ciudad que conocía la peor crisis económica de su historia moderna. Hoy, nos podemos darnos cuenta diariamente del éxito de esta decisión que permitió a los bilbaínos redescubrir las riberas del Nervión.

Dentro de esta dinámica, el puerto industrial autónomo fue desplazado a Santurtzi para evitar la presencia de los barcos en la ciudad. Así, nuevos puentes (Zubi Zuri , Deusto, Euskalduna…) fueron construidos en el centro de Bilbao para facilitar las conexiones entre ambos lados de la ría.

La ciudad pasó de una era industrial a una era post industrial sin renegar su pasado.

Además de los mulles,  la ciudad entera fue remodelada. En este sentido, grandes ejes de carretera para desatascar los barrios de la ciudad fueron acondicionados y las vías de tren fueron enterradas. Otras medidas (nuevos aparcamientos, ampliación de la red de tranvía y de metro) disminuyeron el número de coches en la ciudad.

También, arquitectos reconocidos mundialmente participaron a la “rehabilitación” del centro: Norman Foster diseñó el metro de Bilbao que se volvió rápidamente un símbolo de la ciudad por su modernidad.

 

La ciudad se ha vuelto un ejemplo mundial de urbanismo y arquitectura, rehabilitando rápidamente barrios enteros que habían sido olvidados después de la crisis industrial. La inauguración del Palacio Euskalduna en febrero de 1999 o, más recientemente,  la apertura del centro cultural de la Alhóndiga en 2010, son símbolos de la recuperación de antiguos lugares industriales para promocionar la cultura.

Bilbao ganó su apuesta: logró cambiar su imagen frente al mundo y quiere seguir en esta dinámica en los próximos decenios.

 

 El Futuro

Al final del encuentro, Ibon Areso presentó los nuevos proyectos urbanísticos de la ciudad como, por ejemplo, la impresionante rehabilitación de  Zorrotzaurre por Zaha Hadid.

 

El encuentro se terminó por una tanda de preguntas y respuestas.

 

 

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